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Largometraje: Proyecto Avalon
Adaptación a guión cinematográfico de mi novela homónima Proyecto Avalon. Realizado y registrado entre 2011 y 2012.

Ya sabéis: nazis ocultistas, servicios secretos, magia negra, "superhéroes" de la Segunda Guerra Mundial, acción frenética y trepidante, giros inesperados... No sé qué más queréis.



Enlace de descarga: Proyecto Avalon
Crítica: "La última noche" (2002) - Spike Lee

Estamos ante uno de los mejores trabajos de Spike Lee. Engañosamente sencilla, tramposamente trascendente. Al final, nos deja el regusto de haber visto una película redonda, sin fisuras, melancólicamente bella. La dirección de Lee es encomiable, pero sobre todo es en el trabajo de los actores donde vemos lo mejor del film. Las noches de la gran ciudad norteamericana nunca fueron tan frías como las que nos muestran estos personajes que se encuentran huyendo a ninguna parte, cuando va siendo hora de afrontar las cosas. Edward Norton está inmenso, aunque parece el mismo papel que ya ha hecho en otros films. Brian Cox, que da vida a su padre en la película, tiene un breve pero brillante papel. Los dos monólogos de ambos son lo mejor de una muy buena película que, por su tristeza y oscuridad tan realista y humana, fue olvidada por la Academia Norteamericana.

Monólogo "Fuck you", de Edward Norton:



Monólogo final de Brian Cox:


Guión de cortometraje: "Tartesos. Episodio 1: la búsqueda".
Hoy os presento el guión del primer cortometraje de Tartesos, el cual esperamos rodar en breve, y que tratará sobre un mundo postapocalíptico a medio camino entre el universo Mad Max y el de La Carretera. Aunque este primer episodio es más convencional, los siguientes digamos que serán más "extraños".
Este guión está desarrollado como una única escena en la que se marcan algunos planos, por lo que por primera vez he dejado bastantes decisiones para el director (que en este caso también voy a ser yo, así que espero llevarme bien con él) y el equipo artístico.

El cinéfago: "El séptimo sello (1957)" - la escena de las fresas
Hoy toca un ejemplo genial sacado de uno de los grandes clásicos de la historia del cine, El séptimo sello(1957), de Ingmar Bergman, que también escribió el guión. Esta escena bucólica en cuestión, aunque parezca simple, es sumamente profunda. Max Von Sydow está impresionante (todo el elenco, realmente), como en el resto de la película. Es impresionante ver cómo esas frases grandilocuentes no quedan ridículas, sino sumamente emocionantes y turbadoras. Un ejemplo de cómo trabajan los genios. Esto es de muchos quilates, amigos, así que coged una libreta y tomad notas. No hace falta hablar más...


Largometraje: Alguien camina entre cipreses
Hoy toca un ejemplo de guión de largometraje. Os propongo echar un ojo a mi proyecto de principios de 2010 "Alguien camina entre cipreses". Una mezcolanza de géneros, sobre todo de thriller al estilo giallo y western (un poco noir, pero sobre todo spaghetti), pero en un tiempo actual.Va con tratamiento de personajes incluido, lo que os vendrá bien para definirlos.Como punto negativo (según se mire), he de reconocer que tiene muchos apuntes de dirección (muchos directores rechazan guiones así porque prefieren darle su toque personal), pero es que la historia es muy particular. En fin, es cuestión de gustos.¡Espero que os sirva!(Y si alguien quiere poner dinero para que la filmemos, mejor que mejor... XD)

Enlace de descarga: Alguien camina entre cipreses

NUEVO: descárgalo en formato libro desde BUBOK. (Pulsa sobre la imagen)

Pero, ¿cómo coño tiene que ser el formato de mi guión?
Esta pregunta, que sobre todo surge al comenzar a interesarte por el mundo del guión, y sobre todo cuando no hay una formación previa (ya sea en forma de cursos o de estudios más serios), tiene una muy fácil contestación: no existe el formato universal. ¡Es cierto, no hay una forma de hacer las cosas! Cada productora, cada profesional, cada trabajo... Todos tienen sus propios formatos. La mayoría de las veces, los estilos no varían demasiado dentro de un mismo marco o entorno. Por ejemplo, casi todo el cine español tiene un formato similar, pero puede diferir bastante del formato americano. Del mismo modo, los guiones para series de televisión españoles son muy diferentes a los americanos. Nosotros, para empezar, utilizamos el din A4 (el folio de toda la vida), mientras que en EEUU se suele utilizar la cuartilla. Por lo tanto, vemos que en algo tan supuestamente tonto como el tamaño de la hoja la cosa ya empieza a diferir.

Después, casa profesional hace las cosas a su modo. Lo importante es que se entienda lo que estamos diciendo, lo que queremos contar. Si la historia interesa y los productores o directores están interesado en darle otro formato, nos darán las indicaciones para que lo cambiemos. Aunque claro, es evidente que hay que guardar unas mínimas reglas muy generales que muestren que sabemos lo que estamos haciendo.
Registra tu obra SIEMPRE
Yo también tengo más de una camiseta con la foto del Ché Guevara, pero las obras hay que registrarlas, aunque no quieras. Es la principal manera de defenderte del plagio. Y que conste que es una defensa que nada tiene que ver con los intereses económicos (por lo menos no para mí), sino con el trabajo y el esfuerzo que uno invierte creando algo. Esto no tiene nada que ver con la SGAE y sus chorradas pianescas (como ya he dicho es una defensa contra el plagio), a mí, por ejemplo, no me importa que la gente lea mis trabajos y que los utilice para formarse, incluso para utilizarlos si me lo hacen saber, el problema aparece cuando llega un espabilado y coge tu texto, le cambia los nombres a los personajes (si no es muy vago), y dice que es una obra suya. Hay que compartir, pero que no se aprovechen de ti.

Mucha gente no lo sabe, pero desde el mismo momento en que una persona escribe una obra, ya tiene el copyright de la misma. Eso sí, si no registras la obra puede ser dificil demostrar que tú eres el autor, sobre todo si el malvado en cuestión tiene los abogados de Monty Burns.

Hay muchas maneras de registra la obra, pero la mejor es el clásico registro en la correspondiente sucursal del Ministerio de Cultura, en el registro de la propiedad intelectual. Ahora mismo, el papeleo en Albacete cuesta unos 12.55€ por obra. Lo mejor de todo es que estamos protegidos por un estamento oficial. Esto no quiere decir que seamos seguidores de Teddy Bautista, simplemente nos aseguramos que, ante cualquier duda que puediera surgir, tenemos un papelito que nos dará las de ganar en el juicio. Otra razón importante es que la gran mayoría de las productoras exigen que tu obra esté registrada en este registro antes de echarle un ojo, precisamente para evitar cualquier suspicacia posterior.

También se puede, y desde mi punto de vista se debe, acceder a las fuentes de registros y licencias alternativas. Hay sitios digitales como Safe Creative que te permiten registrar la obra en el mismo de forma gratuita. Hoy por hoy no tiene el mismo peso que el registro oficial, pero gana posiciones poco a poco. Además, añadirle a nuestra obra una licencia Creative Commons me parece una decisión acertadísima, ya que, aunque seguimos manteniendo todos los derechos sobre nuestra obra, permitimos, dependiendo de la licencia que escojamos, que otra gente pueda beneficiarse de la misma (siempre bajo nuestros deseos, por lo que seguramente también acabe beneficiándonos a nosotros) y trabajar con y por ella. ¡Compartir es bueno y genera cultura!
Di NO al plagio. Nunca copies ni te aproveches del trabajo de otro.
Una de las peores cosas que se pueden hacer en el mundo de los escritores (y que lamentablemente sí suele ocurrir) es plagiar a otro escritor. El plagio es el más feo y sucio de los robos, ya no por el aspecto monetario, sino por el ético y moral. Es apropiarse del esfuerzo y talento de otro por todo el morro, apuntándose un tanto. Los plagiadores (ojo, que no tiene nada que ver con homenajear o referenciar obras) existen, pero merecen nuestra repulsa. Nunca, nunca, nunca, never plagies o copies el trabajo de otro poniéndole tu nombre.

Si lo haces, te ganarás el rechazo de los guionistas de bien. De nada te valdrá el respeto de las alimañas. Es mejor ser un trabajador desconocido e incomprendido, que apropiarse de lo que no es tuyo. Sin lugar a dudas, el peor robo ocurre cuando alguien conocido se apropia del trabajo de un guionista desconocido, pero afortunadamente ahí está Internet para poner las cosas en su sitio... algunas veces.

Aunque ya lo trataré en un consejo propiamente dicho, os recuerdo que siempre debéis registrar vuestra obra, primero en el registro de la propiedad intelectual, y luego, si queréis ceder la obra a la comunidad, una licencia Creative Commons es la mejor opción. Hay que aclarar que desde el mismo momento en que un autor crea un escrito ya tiene el copyright, pero el problema viene luego, cuando hay que probarlo. Las licencias Creative Commons, no solo me parecen la más digna y mejor opción en los tiempos que vivimos (ya que fomentan el dinamismo artístico), sino que sin duda las apoyo ideológicamente, pero es más que aconsejable el registrar la obra en el Ministerio de Cultura, ya que se suele tomar más en serio, y además es un estamento oficial.

En definitiva y resumiendo:
-Homenajear -> Bien.
-Referenciar -> Bien.
-Plagiar -> Pena de muerte.
-Registro -> Un mal necesario.
¿Cómo introducir planos en el guión? SEGUNDA PARTE
Bueno, el otro día os comenté cómo me gustaba introducir los planos, pero también me gustaría deciros cómo se hace en plan técnico (yo también lo hago así cuando, o bien el formato exigido es muy convencional, o bien los planos técnicos son muy necesarios o exigidos).

La principal diferencia es que, en lugar de introducir el actor que influye en el plano, lo que titula el texto es el tipo de plano, ya sabéis: primer plano, plano americano, plano medio, plano general, plano detalle, etc.

Por lo tanto, como podéis observar, la diferencia práctica es que el anterior estilo daba más libertad de acción tanto al guionista como al director, mientras que esta técnica es mucho más restrictiva. Os pondré un pequeño ejemplo:

Los 3 hombres entran en la habitación. Hace mucho calor, todos empiezan a sudar y a dar claras muestras de fatiga y agotamiento.

PLANO DETALLE:


por el rostro y la mejilla del Hombre 1, cae léntamente una gota de sudor.
La palabra "PLANO" puede obviarse, pero debe quedar claro que es un plano para que no haya ambigüedad, así que lo mejor es que, si no tenéis muy claro cómo va esto, la útilicéis siempre. Aunque eso sí, recordad que los planos hay que utilizarlos con mucha precaución.
¿Qué es un dialoguista?
Muchos de vosotros habréis escuchado hablar de los "dialoguistas". Un dialoguista no es más que un guionista especializado en los diálogos. Existen, sobre todo, en grandes producciones y en el mundo de las series de televisión. En el mundo del guión, como en cualquier lugar, hay gente a la que se le dan unas cosas mejor que otras. Hay guionistas que aportan una muy buena narración y una genial trama, pero que son horrendos a la hora de hacer dialogar a sus personajes. Esto es vital, ya que los diálogos son en gran parte los culpables de que los personajes sean creíbles o no. Del mismo modo, hay grandes dialoguistas cuyas historias no valen un duro. Lo importante es buscar el equilibrio. De hecho, no son figuras especialmente habituales, e incluso llegan a significar una rareza. Aparecen solo en entornos muy especializados en los que la simple ayuda de un asesor no es suficiente. No debemos confundir el dialoguista con el asesor. El asesor es un experto en una temática o jerga que trata la historia, por ejemplo: un médico que ayude en los guiones de una serie como "House", o un ex-presidiario que ayude para coger el lenguaje de una película carcelaria.

Muchos guionistas no ven con buenos ojos las diferenciaciones en los tipos de guionista, sin embargo, como ya he comentado, sus labores están muy detalladas. En España no es una figura muy habitual, sobre todo porque es un rol muy profesionalizado, aunque cada vez se introduce más en las producciones (muchas veces el mismo guionista ejerce también de dialoguista pero en dos roles separados, y por lo tanto cobrando por dos cosas distintas). Es sobre todo una figura importante en las grandes series de televisión norteamericanas y en algunas producciones cinematográficas en las que los productores y directores tienen dialoguistas fetiches que usan para dar su toque personal a la historia creada por otro guionista.
¿Cómo introducir los planos? ¿Cuándo utilizar planos y cuándo textos de acción?
Está bien, sé que muchos de los que estáis leyendo esto no domináis la jerga, así que lo primero es lo primero...

¿Qué es un plano en nuestro guión?

Plano: es el recurso que usaremos para indicar en el guión algo que resulta clave en una escena y que por lo tanto debe mostrarse. Son indicaciones al director, por lo tanto es un recurso que debe utilizarse con mucha precaución. Debemos tener en cuenta que los directores suelen querer tener la mayor libertad posible a la hora de filmar, y muchos piensan que la inclusión de planos por parte del guionista coarta su creatividad. No obstante, hay algunos planos de guión fundamentales y necesarios.


¿Cuándo usar un plano y cuándo usar un texto de acción?

El texto de acción es más general, otorga más libertad al director y cuenta más cosas. Algunos guionistas de hecho no utilizan planos de guión nunca, y toda la información la introducen mediante textos de acción. Depende de gustos y/o de los formatos que se exijan en los trabajos. A mí me gusta complementar el guión con los dos recursos.


¿Pero cómo se escribe un plano?

Hay varias maneras, pero a mí me gusta la siguiente: En mayúsculas introducimos al actor (por actor me refiero al que hace la acción, puede ser tanto la cámara, como un animal, como un grupo de personas, un personaje, etc.) a la tabulación del texto de acción y en la siguiente línea, sin separación por medio de signos de puntación, la acción en cuestión. Por ejemplo:


Los 3 hombres entran en la habitación. Hace mucho calor, todos empiezan a sudar y a dar claras muestras de fatiga y agotamiento.

CÁMARA
primer plano al rostro de Hombre 1, por cuya mejilla léntamente cae una gota de sudor.


El primer párrafo es el texto de acción. En él indicámos al director que los tres tipos entran en una habitación y que hace mucho calor. Es labor del director el elegir cómo mostrarlo en la pantalla. Sin embargo, luego indicamos con un plano que una gota cae de forma lenta por la mejilla del Hombre 1. Se supone que esta imagen (es solo un ejemplo) es de vital importancia para la historia, y por eso se indica en el guión.

Espero que os haya servido de algo o que por lo menos os resulte interesante.

¡Hasta la próxima!