¡Vaya, hace tiempo que no pasaba por aquí! En esta ocasión os invito a conocer un nuevo proyecto que he creado con el dibujante Sergio "Sirelion" Cabanillas.Se trata de un web-cómic de viéñetas y tiras cómicas con algo de mala leche y mucha incorrección política llamado El Show de la Oveja Negra.
Adaptación a guión cinematográfico de mi novela homónima Proyecto Avalon. Realizado y registrado entre 2011 y 2012. Ya sabéis: nazis ocultistas, servicios secretos, magia negra, "superhéroes" de la Segunda Guerra Mundial, acción frenética y trepidante, giros inesperados... No sé qué más queréis.
Afectado por la tristeza estática y perdurable de los carteles viejos. Recordando la ilusión temprana del olor a nuevo. La pura nostalgia del holograma superpuesto. Aroma de letreros de tiendas y comercios que un día cerraron sus puertas para no volver a abrir jamás. Se yerguen como fantasmas, con sus escaparates a medio camino entre el cristal y la madera, como naturalezas muertas de otro tiempo, estáticos, permanentes, atrapados en el vórtice de minutos y segundos que rodea a unas letras raídas, a un cartel de neón que parpadea amenazando con apagarse, a un viejo y anacrónico mural descolorido por el tiempo, la lluvia y las nevadas. Son días de cables pelados y polvo suspendido. A las candilejas de los cines les salen caries. Lugares vacíos que un día tuvieron dientes luminosos. Es la victoria de los callejones sórdidos que desembocan en verjas de alambre, de los cubos de basura metálicos de las películas americanas. Justamente ahora que ya nadie lleva sombrero de ala ancha y fumar perjudica seriamente la salud…
Proyecto Avalon ya puede comprarse desde fuera de España gracias a Amazon en su tienda norteamericana. Pulsa aquí para ir la librería. Esto está pensado sobre todo para nuestros amigos de latinoamérica, amantes de la literatura fantástica. Y esta obra, llena de ocultismo nazi, de aventuras repletas de acción, magia y fantasía, seguro que les gusta.
Por fin he terminado el primer texto de "Imagina!*?: paradojas de la distopía". Una serie de ideas, conceptos, situaciones, etc, supuestamente humorísticas. No es un monólogo de humor al uso, exige la complicidad del que asiste al mismo, es muy importante que hagáis lo que dice el título: IMAGINAR las situaciones propuestas. He grabado un audio de prueba para que podáis valorarlo. Lo que me gustaría que hicierais es que lo descargarais y me comentarais cuáles son las ideas que os gustan más y cuáles os gustan menos.
Hay ideas muy variadas, desde un Rafa Nadal que lucha contra el crimen defendiendo su identidad con un bigote falso, a un anciano que se hace fan de los Pokemon, pasando por Leire Pajín dando un discurso a extraterrestres o un skinhead seguir de José Saramago. ¡Incluso San Fermines con enanos!Lo he grabado todo al vuelo, así que perdonad los pequeños errores, ya que esto es simplemente una prueba para ver cómo queda. Lo dicho, es muy IMPORTANTE IMAGINAR LA SITUACIÓN O IDEA PROPUESTA. Aquí os dejo el link de descarga: http://www.mediafire.com/?ws7glzh991s8wci
Lo dicho, luego me comentáis las que más os gustan y las que menos.¡Gracias a todos! (No se aceptan reclamaciones).
Hoy me permito un off-topic (permitidme la licencia) para homenajear a los tres buzos de Chernobyl que hace 25 años, enfrentándose a una muerte segura, vaciaron las piscinas de la central nuclear dándole a la humanidad una segunda oportunidad. Por supuesto, este poema va para todos los demás "liquidadores" que se dejaron la vida en aquel infierno, pero la imagen de esos 3 hombres que, ante una muerte segura, se presentaron voluntarios para morder a ésta en la garganta, me parece épica y emocionante. Va por ellos este poema:
Aquella mañana de abril (a los héroes de Chernobyl)
Aquella mañana,
era una mañana de abril,
apuraron el vodka los tres.
No faltaron pasos adelante,
pero tres eran suficientes
para el mar de plástico.
A la hora de la muerte
ya caminaban por el vientre
de plomo fundido,
entre los últimos días de Pompeya.
Antes de entrar
ya estaban muertos.
Cada respiración asistida
acercaba el residuo,
residuo de bala de plata
que mata al lobo y al hombre.
En el desierto férrico,
la distopia se desmelenaba,
y los tres,
sin rostro,
como relojeros entre ruedas dentadas,
revivían un mundo Lázaro,
un cuerpo agonizante y fluorescente,
y oxidado.
Eran tres,
pero eran muchos,
pues eran todos,
y con botas de goma
se inmolaron,
pecho abierto hacia el ocaso.
Hijos de la mitología de un dios menor,
héroes casi griegos y sin nombre
en la soviética estepa libertaria.
Solo eran tres,
y ni los cuervos se reían a su paso,
hasta la muerte sufrió un nudo en la garganta,
pues vio al hijo del hombre hacerse inmenso,
titánico a la hora del silencio.
Y silencio sobraba,
silencio de incoherencia atronadora
para tres hombres con piel de astronauta.
Aquella mañana,
era una mañana de abril,
apuraron el vodka los tres.
No faltaron pasos adelante,
pero tres eran suficientes
para el cielo de ceniza de plutonio.
El guinista al sol es ese escritor que se pasa las horas muertas ante el ordenador (o descansando el cerebro en el bar) enfrentándose, ya no solo al désafío de la página en blanco o las cañas con humo de cigarro, sino al mundo del espectáculo en sí. Cualquiera que haya intentado crear una historia, una película, una serie, se habrá dado cuenta de que España no es Hollywood, pero no por falta de egos.
Para muchos escribir es un trabajo, pero para nosotros es una vocación. Lo hacemos porque disfrutamos con ello, porque nos gusta, y tal vez algún día, un productor bondadoso con brillo en los ojos (y tal vez en los dientes) nos visite en casa llevando un zapato de cristal...