Hoy toca un ejemplo genial sacado de uno de los grandes clásicos de la historia del cine, El séptimo sello(1957), de Ingmar Bergman, que también escribió el guión. Esta escena bucólica en cuestión, aunque parezca simple, es sumamente profunda. Max Von Sydow está impresionante (todo el elenco, realmente), como en el resto de la película. Es impresionante ver cómo esas frases grandilocuentes no quedan ridículas, sino sumamente emocionantes y turbadoras. Un ejemplo de cómo trabajan los genios. Esto es de muchos quilates, amigos, así que coged una libreta y tomad notas. No hace falta hablar más...
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