¿Cómo introducir planos en el guión? SEGUNDA PARTE
Bueno, el otro día os comenté cómo me gustaba introducir los planos, pero también me gustaría deciros cómo se hace en plan técnico (yo también lo hago así cuando, o bien el formato exigido es muy convencional, o bien los planos técnicos son muy necesarios o exigidos).

La principal diferencia es que, en lugar de introducir el actor que influye en el plano, lo que titula el texto es el tipo de plano, ya sabéis: primer plano, plano americano, plano medio, plano general, plano detalle, etc.

Por lo tanto, como podéis observar, la diferencia práctica es que el anterior estilo daba más libertad de acción tanto al guionista como al director, mientras que esta técnica es mucho más restrictiva. Os pondré un pequeño ejemplo:

Los 3 hombres entran en la habitación. Hace mucho calor, todos empiezan a sudar y a dar claras muestras de fatiga y agotamiento.

PLANO DETALLE:


por el rostro y la mejilla del Hombre 1, cae léntamente una gota de sudor.
La palabra "PLANO" puede obviarse, pero debe quedar claro que es un plano para que no haya ambigüedad, así que lo mejor es que, si no tenéis muy claro cómo va esto, la útilicéis siempre. Aunque eso sí, recordad que los planos hay que utilizarlos con mucha precaución.
¿Qué es un dialoguista?
Muchos de vosotros habréis escuchado hablar de los "dialoguistas". Un dialoguista no es más que un guionista especializado en los diálogos. Existen, sobre todo, en grandes producciones y en el mundo de las series de televisión. En el mundo del guión, como en cualquier lugar, hay gente a la que se le dan unas cosas mejor que otras. Hay guionistas que aportan una muy buena narración y una genial trama, pero que son horrendos a la hora de hacer dialogar a sus personajes. Esto es vital, ya que los diálogos son en gran parte los culpables de que los personajes sean creíbles o no. Del mismo modo, hay grandes dialoguistas cuyas historias no valen un duro. Lo importante es buscar el equilibrio. De hecho, no son figuras especialmente habituales, e incluso llegan a significar una rareza. Aparecen solo en entornos muy especializados en los que la simple ayuda de un asesor no es suficiente. No debemos confundir el dialoguista con el asesor. El asesor es un experto en una temática o jerga que trata la historia, por ejemplo: un médico que ayude en los guiones de una serie como "House", o un ex-presidiario que ayude para coger el lenguaje de una película carcelaria.

Muchos guionistas no ven con buenos ojos las diferenciaciones en los tipos de guionista, sin embargo, como ya he comentado, sus labores están muy detalladas. En España no es una figura muy habitual, sobre todo porque es un rol muy profesionalizado, aunque cada vez se introduce más en las producciones (muchas veces el mismo guionista ejerce también de dialoguista pero en dos roles separados, y por lo tanto cobrando por dos cosas distintas). Es sobre todo una figura importante en las grandes series de televisión norteamericanas y en algunas producciones cinematográficas en las que los productores y directores tienen dialoguistas fetiches que usan para dar su toque personal a la historia creada por otro guionista.
¿Cómo introducir los planos? ¿Cuándo utilizar planos y cuándo textos de acción?
Está bien, sé que muchos de los que estáis leyendo esto no domináis la jerga, así que lo primero es lo primero...

¿Qué es un plano en nuestro guión?

Plano: es el recurso que usaremos para indicar en el guión algo que resulta clave en una escena y que por lo tanto debe mostrarse. Son indicaciones al director, por lo tanto es un recurso que debe utilizarse con mucha precaución. Debemos tener en cuenta que los directores suelen querer tener la mayor libertad posible a la hora de filmar, y muchos piensan que la inclusión de planos por parte del guionista coarta su creatividad. No obstante, hay algunos planos de guión fundamentales y necesarios.


¿Cuándo usar un plano y cuándo usar un texto de acción?

El texto de acción es más general, otorga más libertad al director y cuenta más cosas. Algunos guionistas de hecho no utilizan planos de guión nunca, y toda la información la introducen mediante textos de acción. Depende de gustos y/o de los formatos que se exijan en los trabajos. A mí me gusta complementar el guión con los dos recursos.


¿Pero cómo se escribe un plano?

Hay varias maneras, pero a mí me gusta la siguiente: En mayúsculas introducimos al actor (por actor me refiero al que hace la acción, puede ser tanto la cámara, como un animal, como un grupo de personas, un personaje, etc.) a la tabulación del texto de acción y en la siguiente línea, sin separación por medio de signos de puntación, la acción en cuestión. Por ejemplo:


Los 3 hombres entran en la habitación. Hace mucho calor, todos empiezan a sudar y a dar claras muestras de fatiga y agotamiento.

CÁMARA
primer plano al rostro de Hombre 1, por cuya mejilla léntamente cae una gota de sudor.


El primer párrafo es el texto de acción. En él indicámos al director que los tres tipos entran en una habitación y que hace mucho calor. Es labor del director el elegir cómo mostrarlo en la pantalla. Sin embargo, luego indicamos con un plano que una gota cae de forma lenta por la mejilla del Hombre 1. Se supone que esta imagen (es solo un ejemplo) es de vital importancia para la historia, y por eso se indica en el guión.

Espero que os haya servido de algo o que por lo menos os resulte interesante.

¡Hasta la próxima!
El cinéfago: La trilogía perfecta de "El Padrino".

Sin lugar a dudas, la santísima trinidad del cine no es otra que la vida y milagros de la más famosa saga mafiosa de la historia. Hoy voy a analizar las tres películas como un todo (y no como un toro, que decía Jesulín), ya que si por separado resultan geniales películas, juntas forman un tridente cinéfilo absoluto. Un apunte: la tercera parte ha sido bastante criticada, y si bien es cierto que es un tanto irregular y claramente inferior a las dos primeras (como sucede con casi cualquier película), sigue siendo una buena obra, y es su carácter redentor y finalizador de la saga lo que la convierte en imprescindible.

¿Qué es El Padrino? ¿Una historia de mafiosos? Bueno, pues sí, pero ese sería un análisis bastante cutre y salchichero, que diría Arús. El Padrino es una tragedia clásica en toda regla. Tenemos todos los personajes clásicos adaptados a ese mundo de gángsteres y asesinos. Vito Corleone (Marlon Brando) es el personaje clásico del rey, el patriarca; Sonny (James Caan), es el príncipe rebelde; Fredo (John Cazale), es el traidor débil y enfermizo, etc... Pero esto resulta demasiado obvio. Me gustaría, no obstante, recalcar de nuevo que el análisis de la trilogía debería realizarse sobre las tres películas.

Podemos sentirnos empujados a amar a sus personajes, y del mismo modo, podemos engañarnos pensando que Michael Corleone, el absoluto protagonista de la saga (con permiso de Vito Corleone en la primera parte ), es "el bueno de la película". Nada más lejos de la realidad. Michael es el villano. Sí, es cierto que hay otros peores y que se les considera "los malos" (Barzini, Sollozzo, Roth, Altobello, etc), pero Michael es el peor de todos, por que es el que se corrompe, el que se convierte en lo que más odia. Y lo peor de todo, es que nada es eventual, todo lo que sucede, sucede por su culpa, por sus decisiones, las cuales también sufrirá.

Michael cae en una red de malas decisiones morales que conllevan acciones de villano. Cada paso que da, le aleja de la realidad y lo adentra en la oscuridad. Michael vive una huida hacia delante que le niega absolutamente la redención (y esto es muy importante), corrompiendo a todos los que se encuentran cerca de él. A diferencia de lo que suele suceder en una película, Michael Corleone sufre un cambio moral al principio de la saga, y no al final. Desde el momento del cambio, solo tiene un pensamiento: la venganza. Este deseo se convierte en una mera escusa a medida que avanza la historia. Michael le coge gusto al poder, pero obviamente hay un precio que pagar. Michael Corleone está condenado a perder todo aquello que ama y que lo hace un hombre bueno. Michael mata, aunque nunca lo haga físicamente, a todos. Mata a su cuñado Carlo tras el bautizo de su sobrino (del que es padrino); mata su propio hermano cuando al sentirse traicionado; mata a su amada mujer, Apolonia, en un atentado que debía acabar con su propia vida; mata a su hija. Y aunque no mueren, también destruye a otros personajes, como Kay (la madre de sus hijos y el amor racional) o su hermana Connie, a la que convierte en un clón más perfecto de su misma persona, forzándola a sacrificar todo lo que ama. Michael en todo momento se justifica a sí mismo con la idea de que el mundo que lo rodea es más corrupto que él. Un mundo de políticos interesados, policías que se venden y asesinos a sueldo.

Si el joven Vito Corleone es el que inicia todo (en la segunda parte), en todo momento tiene un aura de grandeza. Sabe que lo que hace no está bien, pero desde el primer momento busca la redención. Michael no busca la redención hasta que lo ha perdido todo. Michael es cada vez más ególatra y egoista, si bien es cierto que las situaciones ponen todo de su parte para que así sea, pero es que Michael tiene la capacidad de decidir, mientras que todos los demás son peones.

En la tercera parte de la saga (y ahora verán por qué es indispensable para que las tres películas queden redondas), Michael mira atrás y no le gusta lo que ve. Es ahora, y solo ahora, cuando Michael busca la redención, la necesita, pero no la encontrará, es demasiado tarde. Todos los fantasmas de su pasado se le aparecen, y la culpabilidad por las consecuencias de todas sus acciones salen a la luz. El amor sacrificado, la belleza perdida, la bondad malgastada, el hermano asesinado... Lo peor para él, es que se da cuenta de que, solo destruye aquello que ama, y precisamente está dispuesto a sacrificarlo por conseguir su meta, que no es otra que la venganza. Es entonces cuando comprende la grandeza de su padre y las miserias de su mundo. Las conocía, pero no era consciente de ellas, se engañaba a sí mismo para no verlas. No puede cambiar, quiere, pero no puede, y como acto final muere su hija, en Sicilia, su tierra natal, como sucediera con su joven mujer muchos años atrás, Apolonia. Las raices exigen el sacrificio, la sangre llama a la sangre. Entonces lo pierde todo, absolutamente todo. Se siente asqueado de su poder y lo delega, se va a vivir tranquilamente al campo para envejecer y ver pasar los años, intentado olvidar, buscando el perdón por sus actos (pero no hay nadie ahí para perdonarle), completamente solo (la soledad de Michael, siempre rodeado de gente, es absoluta en las tres películas). Michael sabe que la redención solo llegará con su propia muerte, y es esa muerte tranquila (similar a la de su padre), bucólica, en su vejez de hombre consumido y cansado, en su casa, en su tierra Siciliana, en sus raices, una bella manera en la que esta por fin le alcanza. Solo hay un perro allí para acompañarle, pero Michael por fin es feliz, porque el dolor acaba y la redención (toda la que se puede permitir tras sus actos) ha llegado.
Bienvenidos al mundo de los escritores quietos
Sí amigos. Otra piraña en el acuario de los guionistas. Llevo tanto tiempo escribiendo que cada vez lo hago peor. Yo, al igual que vosotros, soy un loco del Celtx y los diálogos audaces. También me cagué en James Cameron cuando dijo que llevaba 10 años dedicándose a la historia de "Avatar". Por ahora podéis llamarme novel, porque no he conseguido engañar a ningún productor y soy muy vago como para ponerme a buscar financiación, chuparle el culo a los concejales de cultura, y ponerme a hacer "mis películas" en plan autor total. No, no soy ningún héore, como ya os he dicho lo que soy es vago.

Pero eso no quiere decir que no está "creando" todo el día. ¡Y encima lo hago sin llevar gafas de pasta! La principal razón por la que lo hago, es porque siempre me ha gustado. Por ahora lo hago por gusto, aunque también reconozco que me encantaría ser una "puta del cine y la televisión" y venderme por dinero. De todas formas, mientras muero en el intento, iré colgando aquí mis paridas mentales y mi forma de trabajar, dejando consejos a los que empiecen a escribir guiones y responiendo cualquier pregunta que queráis hacerme. Mis respuestas no os valdrán de nada, pero así todos nos sentiremos mejor.

Nada más, un abrazo a todos y recordad que las ojeras nos quedan muy bien a los artistas. Y si alguien os pregunta: sois muy misterioros y folláis un montón con hermosas mujeres (aunque en realidad esto solo ocurrió durante 15 minutos en los años 50)...